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miércoles, 12 de enero de 2011

Villa Médicis – Diego Velázquez

Villa Médicis – Diego Velázquez - Museo del Prado. Sintió el maestro un gran interés por el estudio de la realidad, que copió del natural. Así lo atestiguan los paisajes de la Villa Médicis, pinturas de pequeño tamaño que realizó como puro ejercicio, vertiendo en ellas toda su ciencia pictórica y aguda sensibilidad para la captación del espacio y su atmósfera. La combinación de las arquitecturas y la vegetación del jardín con pequeñas figuras humanas consiguen proporcionar las dimensiones y delimitar las distancias, todo ello con una técnica rápida y espontánea, despreocupada del resultado final. Dado que Velázquez pasó dos meses en la Villa Médicis cuando su primer viaje a Roma, dedicado principalmente a copiar esculturas clásicas, se suponía tradicionalmente que estos cuadros correspondían al año 1630; la crítica reciente, sin embargo, se inclina a suponer, tomando en consideración su factura tan evolucionada, que fueron pintados en la segunda visita a Italia, es decir, entre 1650 y 1651. Es obligado reseñar que la pintura de este artista debe considerarse precursora de todas las tendencias artísticas modernas, singularmente del impresionismo. Entre los artistas más directamente influidos por ella pueden citarse Francisco de Goya y Édouard Manet.
Museo del Prado
1650
44 x 38 cm. Óleo sobre lienzo
Villa Médicis – Diego Velázquez - Museo del Prado. Sintió el maestro un gran interés por el estudio de la realidad, que copió del natural. Así lo atestiguan los paisajes de la Villa Médicis, pinturas de pequeño tamaño que realizó como puro ejercicio, vertiendo en ellas toda su ciencia pictórica y aguda sensibilidad para la captación del espacio y su atmósfera. La combinación de las arquitecturas y la vegetación del jardín con pequeñas figuras humanas consiguen proporcionar las dimensiones y delimitar las distancias, todo ello con una técnica rápida y espontánea, despreocupada del resultado final. Dado que Velázquez pasó dos meses en la Villa Médicis cuando su primer viaje a Roma, dedicado principalmente a copiar esculturas clásicas, se suponía tradicionalmente que estos cuadros correspondían al año 1630; la crítica reciente, sin embargo, se inclina a suponer, tomando en consideración su factura tan evolucionada, que fueron pintados en la segunda visita a Italia, es decir, entre 1650 y 1651. Es obligado reseñar que la pintura de este artista debe considerarse precursora de todas las tendencias artísticas modernas, singularmente del impresionismo. Entre los artistas más directamente influidos por ella pueden citarse Francisco de Goya y Édouard Manet.
Museo del Prado
1650
48 x 42 cm. Óleo sobre lienzo

Diego Velázquez
Sintió el maestro un gran interés por el estudio de la realidad, que copió del natural. Así lo atestiguan los paisajes de la Villa Médicis, pinturas de pequeño tamaño que realizó como puro ejercicio, vertiendo en ellas toda su ciencia pictórica y aguda sensibilidad para la captación del espacio y su atmósfera. La combinación de las arquitecturas y la vegetación del jardín con pequeñas figuras humanas consiguen proporcionar las dimensiones y delimitar las distancias, todo ello con una técnica rápida y espontánea, despreocupada del resultado final. Dado que Velázquez pasó dos meses en la Villa Médicis cuando su primer viaje a Roma, dedicado principalmente a copiar esculturas clásicas, se suponía tradicionalmente que estos cuadros correspondían al año 1630; la crítica reciente, sin embargo, se inclina a suponer, tomando en consideración su factura tan evolucionada, que fueron pintados en la segunda visita a Italia, es decir, entre 1650 y 1651.
Es obligado reseñar que la pintura de este artista debe considerarse precursora de todas las tendencias artísticas modernas, singularmente del impresionismo. Entre los artistas más directamente influidos por ella pueden citarse Francisco de Goya y Édouard Manet.


Obras de:
Diego Velázquez
Adoración de los MagosAlmuerzo de campesinos o Comida de picarosCabeza de apóstol
Conde-Duque de OlivaresCristo crucificadoCristo en casa de Marta y María
Cristo en la cruzCristo y el alma cristianaDon Diego del Corral y Arellano
Don Luís de Góngora y ArgoteDon Pedro de Berberana y AparreguiDoña Antonia de Ipeñarrieta
Doña Juana Pacheco, esposa del autor, caracterizada como una sibilaDoña Maria de Austria, reina de HungriaDoña Mariana de Austria
Dos hombres a la mesaEl aguador de SevillaEl almuerzo
El bufón Barbarroja, don Cristóbal de Castañeda y PerníaEl bufón Calabacillas o el “Bobo de Coria” El bufón llamado don Juan de Austria
El Conde-Duque de OlivaresEl Conde-Duque de Olivares a caballoEl geógrafo
El infante don CarlosEl príncipe Baltasar CarlosEl príncipe Baltasar Carlos a caballo
El príncipe Baltasar Carlos con un enanoEstudio para cabeza de ApoloFábula de Aracne o Las hilanderas
Felipe IVFelipe IV armado, con un león a los pies Felipe IV con armadura
Felipe IV en marrón y plataFelipe IV en traje de cazadorFrancisco de Quevedo
Francisco PachecoImposición de la casulla a San IldefonsoInmaculada Concepción
Juan de FonsecaJuan MateosLa cena de Emaús
La fragua de VulcanoLa Infanta Doña Margarita de AustriaLa mulata
La rendición de Breda o Las LanzasLa túnica de JoséLa venerable madre Jerónima de la Fuente
La Venus del EspejoLas Meninas o La familia de Felipe IVLos borrachos o El triunfo de Baco
Pablo de ValladolidRetrato de hombreRetrato de hombre joven
Retrato de la condesa de Olivares Retrato del Conde-Duque de OlivaresRetrato del conde-duque de Olivares
Retrato del papa Inocencio X San Antonio Abad y San Pablo Ermitaño San Juan en Patmos
San PabloSanto TomásTres músicos
Vieja friendo huevosVilla Médicis


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