Trafico de visitas

miércoles, 18 de mayo de 2011

Milagro de la cruz caída en el canal de San Lorenzo - Miracle of the Cross at the Bridge of S. Lorenzo - Gentile Bellini

Academia de Venecia

Gentile Bellini
El escenario del suceso está formado por el canal, sobre el que se tiende el puente que también lleva el nombre del santo, y las fachadas de las casas y palacios construidos a sus orillas. En la izquierda sitúa el pintor mansiones de estilo gótico. Reconstruye un suceso que tuvo lugar entre 1370 y 1382, al caer al canal la cruz conteniendo las reliquias de san Lorenzo, mientras era transportada procesionalmente a la iglesia veneciana del santo. El percance se produjo por causa de la muchedumbre congregada en tal ceremonia, entre la que se desató una devota batalla por ocupar en la comitiva un lugar lo más próximo posible a la venerada reliquia. Con objeto de recuperarla, se lanzaron al agua clérigos y seglares, quienes constataron con sorpresa que la cruz no se dejaba atrapar, dotada de movimientos propios. Fue finalmente el Gran Guardián de la Scuola de san Lorenzo, Andrea Vendramin, quien se hizo con ella; Bellini lo ha representado en el centro de la parte baja de la composición, nadando con la reliquia en su diestra.
El desenlace del episodio ha dejado a la muchedumbre en suspenso. Sobre el puente engalanado con un estandarte, dos grupos de monjes parecen indicar todavía a los buceadores el paradero del objeto perdido. Por el contrario, los ocupantes de las góndolas ya se han percatado del milagro y adoptan actitudes que revelan admiración y respeto. En el embarcadero, un grupo de damas se ha postrado de hinojos. Ocupan el primer término de la composición –una pasarela sobre el canal- cinco caballeros acompañados por su séquito, una joven y una dama de edad madura, todos ellos representados de rodillas; su descripción individualizada y realista no permite dudar de que se trata de retratos, posiblemente efigiando a quienes encargaron el cuadro a Bellini. Un personaje identificado con seguridad es Catalina Cornaro, que aparece en el primer lugar de la fila de mujeres arrodilladas sobre el embarcadero de la izquierda, con un gran rosario entre sus manos.
La acumulación de personajes y la riqueza del detalle requieren el análisis por zonas del cuadro. En primer lugar, observemos a la izquierda el denso grupo de damas y caballeros, exponente de la mejor sociedad veneciana de la época. Su línea frontal, compuesta por las mujeres arrodilladas al lado de Catalina Cornaro, ofrece un muestrario de la moda femenina del momento. Los trajes se enriquecen con incrustaciones de perlas, aportadas por el activo comercio con Oriente, lo mismo que los turbantes, prenda cuya introducción en Venecia atestigua, asimismo, el carácter cosmopolita de la ciudad. Tras las damas, el grupo de caballeros –las cinco efigies de su primera línea deben ser también retratos- presenta la variedad del indumento masculino, en el que destacan terciopelos labrados en oro y sedas de extraordinario valor. El vestido de los cinco personajes situados en el primer término, a la derecha del cuadro, es mucho más sobrio, de carácter ceremonial.
Las fachadas de las casas se interrumpen y animan con la presencia de personajes asomados a puertas y ventanas. Otro de los elementos clave para la interpretación de los términos pictóricos es la góndola que transita bajo el puente –detalle de la parte central-, descrita en un escorzo que contrasta con la visión lateral de las embarcaciones situadas tras ella. El movimiento dado por Bellini a dicha góndola es, en cierto modo, la representación del flujo del canal que simboliza la temporalidad del momento.
Está firmado por medio de un cartellino situado en el centro de la parte baja del cuadro. La inscripción de su nombre ha sufrido diversos repintes y modificaciones, pero debe aceptarse como original la fecha de 1500 que aparece junto a ella.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Comenta por favor, me interesa tu opinión

Posts Populares

Comentarios